Al conocernos podemos realmente saber cuáles son nuestras debilidades y enfocarnos en cómo podemos transformarlas o emplearlas a favor. Debemos pensar que alrededor nuestro existen diferentes formas de ser, pensar y actuar; lo que para ti pueden ser debilidades para otros pueden ser fortalezas. Algunas veces con el afán de querer complacer a otros actuamos de un modo distinto porque sabemos que esperan algo diferente y nos podemos llegar a sentir insatisfechos. ¿Por qué nos pasa?
Al ingresar a un empleo creemos que debemos encajar como anilla al dedo y si no es así no llegaremos nunca a encajar, pero no tiene que ser así, en el mundo laboral también se requiere de personas que sepan decir y justificar un “No” en un grupo donde los “Sí” nunca faltan. Elijamos nuestras debilidades, muchas veces son ellas las que nos hacen destacar de los demás. Suena extraño, pero reconocer lo que somos puede ser la clave para mejorar y elegir lo que realmente queremos hacer.
La imperfección siempre ha estado presente, no existe el trabajo, jefe o empleado perfecto. Sin embargo, las grandes empresas destacan o han destacado por tener equipos de trabajo extraordinarios que comprenden que las debilidades de uno, son las fortalezas de otros y que la diversidad de personalidades; formas de actuar e idear las hace tener mayor potencial porque pueden llegar a comprender y lidiar con distintos tipos de clientes o personas, así como distinguir sus intereses y plantear soluciones acorde a ellos.
Te recomendamos leer:
Cómo practicar mindfulness en el trabajo: 6 formas de mantenerte presente
Descubre cómo practicar mindfulness de manera regular en tu lugar de trabajo para reducir el estrés, aumentar la productividad y fomentar una cultura empresarial positiva.
Cómo lograr el equilibrio entre carrera profesional y planificación familiar
Ya no se trata de elegir una cosa o la otra. Hoy hablamos de conciliación entre trabajo y familia, de generar redes de apoyo, y de repensar lo que entendemos por éxito.
Un millonario con suerte
Este fin de semana tuve la oportunidad de ir al cine con mi madre, y escogimos una película que no sabía que me dejaría tan buen sabor de boca, pues de todo se aprende.