Haz de tus debilidades, fortalezas.

Futuro profesional

Por: Alejandra Tapia

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Al conocernos podemos realmente saber cuáles son nuestras debilidades y enfocarnos en cómo podemos transformarlas o emplearlas a favor. Debemos pensar que alrededor nuestro existen diferentes formas de ser, pensar y actuar; lo que para ti pueden ser debilidades para otros pueden ser fortalezas. Algunas veces con el afán de querer complacer a otros actuamos de un modo distinto porque sabemos que esperan algo diferente y nos podemos llegar a sentir insatisfechos. ¿Por  qué nos pasa?

Al ingresar a un empleo creemos que debemos encajar como anilla al dedo y si no es así no llegaremos nunca a encajar, pero no tiene que ser así, en el mundo laboral también se requiere de personas que sepan decir y justificar un “No” en un grupo donde los “Sí” nunca faltan. Elijamos nuestras debilidades, muchas veces son ellas las que nos hacen destacar de los demás. Suena extraño, pero reconocer lo que somos puede ser la clave para mejorar y elegir lo que realmente queremos hacer.

La imperfección siempre ha estado presente, no existe el trabajo, jefe o empleado perfecto. Sin embargo, las grandes empresas destacan o han destacado por tener equipos de trabajo extraordinarios que comprenden que las debilidades de uno,  son las fortalezas de otros y que la diversidad de personalidades; formas de actuar e idear  las hace tener mayor potencial  porque pueden llegar a comprender y lidiar con distintos tipos de clientes o personas, así como distinguir sus intereses y plantear  soluciones acorde a ellos.

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