Es casi imposible no ponerse sentimental en estos días, las golpizas emocionales nos pueden llegar a sofocar. Son días llenos de melancolía que nos hacen recordar algunas despedidas y celebrar algunos comienzos. Espero que en los momentos difíciles tu yo del futuro te hable bonito y te acompañe, porque sin duda tú eres tu más grande cómplice. Tal vez en este preciso momento no te encuentras en el empleo o lugar soñado pero tranquil@, el próximo tren pasará por ti mientras tanto camina, háblate y aliméntate de cosas que te llenen de amor y confianza.
Aquí un agradecimiento a todos aquellos que me dijeron que no podía y también a aquellos que sin parpadear no dudaron de mí. Fue un año donde algunas veces no sabía por dónde comenzar y otras cómo terminar, algo así como cerrar ciclos sin querer salir corriendo, pero bueno como esa no era ni fue una opción se convirtió en un camino de transformación, donde mi tristeza y enojo me han llevado a escucharme y cuestionarme si me siento cómoda o feliz donde sea que me encuentre parada en todo momento pero sobre todo si de verdad quiero continuar ahí.
Si hoy no estás donde quieres, no te culpes; mientras tanto aprende de ello y recuerda cuanto has avanzado, todavía no estás donde quieres pero ya no estás donde te encontrabas hace unos años. Y aunque lo más sencillo sea quejarnos, apapachémonos y enfoquémonos en lo bueno, seamos amables y pacientes con nosotros mismos porque seremos quienes nos llevemos al siguiente nivel.
Te recomendamos leer:
¿Sabes cómo manejar tus emociones en el trabajo?
¿Alguna vez te has preguntado por qué una simple presentación puede desencadenar una avalancha de ansiedad, o por qué un comentario aparentemente inocente te lleva a la frustración?
¿Cómo contratar a las nuevas generaciones?
Llegaron las nuevas generaciones, adáptate a ellos.
Cuando el miedo me paraliza
¿Alguna vez has tenido tanto miedo que te ha impedido hacer algo que realmente querías? Como querer irte de donde ya no querías estar más, cambiar de empleo, pedir un aumento o hacer alguna por primer